https://revistadigital.mx/wp-content/uploads/2024/03/AN420_Holanda_04-1200x675.jpg

Helados Holanda apoya la reforestación en la Sierra de Guadalupe con 1,500 árboles autóctonos

En una muestra de responsabilidad ambiental y compromiso comunitario, la empresa Helados Holanda llevó a cabo una jornada de reforestación en el Parque Estatal Sierra de Guadalupe, donde más de 100 voluntarios —incluyendo colaboradores y sus familias— participaron en la siembra de aproximadamente 1,500 árboles nativos. La actividad tuvo lugar en la zona conocida como “El Fraile”, ubicada en las inmediaciones del municipio de Tultitlán de Mariano Escobedo, donde se encuentra una de las principales plantas de producción de la compañía.

Esta acción forma parte de un plan integral que promueve el desarrollo sostenible, contribuye a la recuperación de ecosistemas locales y refuerza la vinculación de la empresa con el entorno social y natural en el que opera.

Un día con efectos ambientales cuantificables

Durante la reforestación se plantaron especies endémicas como huizache, mezquite y palo dulce, seleccionadas por su alta resistencia al clima local y su capacidad para absorber carbono de forma eficiente. Según estimaciones técnicas, cuando alcancen su madurez, los árboles sembrados podrían capturar hasta 30 toneladas de dióxido de carbono al año, lo que representa una contribución directa en la mitigación del cambio climático a nivel regional.

La acción formó parte de la “Segunda Gran Reforestación Por Un Mundo Más Verde”, un proyecto organizado por el Gobierno Municipal de Tultitlán. Esta colaboración conjunta convocó a residentes, alumnos, servidores públicos y varias compañías con la meta compartida de restaurar áreas naturales y promover una mayor sensibilidad ambiental en la comunidad.

El evento no solo promovió la restauración ecológica, sino que también fortaleció la participación ciudadana en acciones de impacto positivo para el medio ambiente.

Un modelo de sostenibilidad más allá del entorno forestal

Además de su compromiso con la reforestación, Helados Holanda desarrolla una estrategia de sostenibilidad que abarca distintas dimensiones ambientales. La empresa ha adoptado prácticas responsables en sus procesos productivos, destacando por el uso exclusivo de cacao y extracto de vainilla certificados por la organización Rainforest Alliance en la fabricación de sus paletas Magnum.

En términos energéticos, la planta de producción de Tultitlán opera con electricidad proveniente de fuentes renovables, lo que contribuye a la reducción de emisiones contaminantes. Asimismo, la compañía ha implementado un sistema de gestión de residuos que evita el envío de desechos a rellenos sanitarios, cerrando el ciclo productivo de manera responsable y eficiente.

Estas medidas muestran una estrategia completa que integra la eficiencia en las operaciones, la protección del medio ambiente y la generación de valor social, en consonancia con los principios de una economía circular y una producción sostenible.

Conexión con la comunidad y crecimiento local

El involucramiento dinámico de los empleados y sus seres queridos en este tipo de eventos resalta el compromiso de Helados Holanda por fomentar una cultura organizacional enfocada en el bienestar común. La compañía impulsa el sentido de comunidad y la colaboración como fuerzas para propiciar transformaciones sostenibles en las áreas donde tiene presencia.

La reforestación en la Sierra de Guadalupe representa, además, una respuesta concreta ante los retos ambientales que enfrentan muchas áreas urbanas y periurbanas del país, como la pérdida de cobertura vegetal, la erosión del suelo y la disminución de la calidad del aire. Al intervenir en estos espacios con proyectos de restauración, la compañía no solo contribuye a la protección de la biodiversidad, sino que también mejora las condiciones de vida de las comunidades cercanas.

Compromiso sostenible con visión a largo plazo

Helados Holanda confirma su dedicación al desarrollo sostenible a través de una estrategia que incluye la administración responsable de sus procesos industriales, además de la ejecución de acciones directas para el beneficio del medio ambiente. La plantación de árboles en la Sierra de Guadalupe es un ejemplo de cómo el sector privado puede unirse a la ciudadanía y las autoridades para crear beneficios ambientales genuinos y duraderos.

La conjunción de esfuerzos entre voluntariado, sostenibilidad operativa y colaboración interinstitucional marca un camino hacia un modelo de negocio más consciente, resiliente y comprometido con las generaciones futuras. Con iniciativas como esta, Helados Holanda continúa posicionándose como una empresa con visión ambiental, capaz de transformar su entorno con acciones concretas y medibles.

Por Alfredo Mijarez P.

Articulos relacionados