https://dvg7giydaeu1q.cloudfront.net/sites/files/lechicsg/legacy/800x1200/lc100721_0.jpg

Los códigos del lujo actual: la influencia de los colores pastel del «dinero viejo»

En los últimos años, el mundo de la moda ha sido testigo de una transformación significativa en los ideales del lujo, especialmente en el ámbito masculino. Durante mucho tiempo, los diseños de lujo estuvieron dominados por una estética urbana y transgresora, promovida por marcas como Balenciaga bajo la dirección de Demna Gvasalia. Sin embargo, con el cambio de dirección en algunas de las principales casas de moda, como el debut de Jonathan Anderson en Dior, parece que el lujo ha dado un giro hacia una estética más reposada, tranquila y con una fuerte influencia del pasado, evocando la idea de «dinero viejo» a través de tonos suaves y colores pastel.

Este cambio de ciclo se hizo especialmente evidente en junio, cuando dos eventos en el mundo de la moda masculina coincidieron en el tiempo. Por un lado, el desfile de despedida de Demna Gvasalia de Balenciaga marcó el final de una era de rebeldía y streetwear. Por otro lado, Jonathan Anderson presentó su primera colección para Dior, un regreso a la elegancia clásica, la cual representa una interpretación más tranquila y sofisticada del lujo. Ambos eventos simbolizan el cambio en las percepciones del lujo moderno y la manera en que los hombres se visten para reflejar su estatus social.

La despedida de Gvasalia: el estilo «callejero» que marcó una década

Demna Gvasalia, quien estuvo al frente de Balenciaga por diez años, reinventó significativamente la firma. Implementó el streetwear como la nueva norma del lujo y desdibujó las fronteras entre la alta costura y la moda de calle. Con un enfoque que incorporaba lo «oscuro», lo «nocturno» y lo «underground», Gvasalia hizo famosa una estética centrada en la exageración de volúmenes, ropa de gran tamaño y colores oscuros, con el negro como uno de los tonos principales.

Gracias a su liderazgo, Balenciaga transformó el streetwear en un objeto de deseo dentro del mundo del lujo, llevando prendas informales a los desfiles de alta costura. Las asociaciones con marcas de gran consumo y la aparición de sus diseños en la cultura popular señalaron el inicio de una nueva era donde las líneas entre lo sofisticado y lo sencillo se tornaron indistintas. No obstante, como suele ocurrir con las tendencias más radicales, la perspectiva de Gvasalia, que fue innovadora en su momento, ha comenzado a mostrar los efectos del paso del tiempo.

Jonathan Anderson: el retorno de la elegancia clásica

Con la llegada de Jonathan Anderson a Dior, la marca da un giro hacia una propuesta más mesurada y clásica, marcada por el regreso de colores claros, detalles refinados y una elegancia sencilla. En su debut, Anderson presentó una colección que reinterpretó íconos de la firma, como la Bar Jacket, combinándolos con pantalones cargo oversize, y añadió elementos culturales como bolsos inspirados en portadas de libros clásicos. La propuesta de Anderson, aunque moderna, evoca la esencia de un lujo sin estridencias, basado en la tranquilidad y la calma, y no en la búsqueda de la transgresión.

Lo que Anderson presenta es un lujo que es accesible y que la gente anhela. Se aparta del lujo discreto, que ahora parece menos pertinente, y elige una concepción más cercana del lujo: una interpretación del lujo que no depende de las grandes celebraciones, sino que se encuentra en las pequeñas cosas del día a día. De acuerdo con Águeda Amiano, directora de la agencia Pelonio Comunicación, el mensaje de Anderson es claro: “El lujo verdadero es levantarse a las diez y media de la mañana, ducharse, sentirse renovado y disfrutar del desayuno con todo el día por delante”. De este modo, el lujo deja de ser un acontecimiento para transformarse en un modo de vivir.

Un cambio de época: el nuevo lujo en tonos pastel

Este giro hacia una estética más tranquila y moderada no es casualidad. En un contexto donde las exageraciones y la búsqueda de lo irreverente han dominado durante años, el retorno a una forma de lujo más sencilla y sofisticada refleja una evolución en las expectativas de los consumidores. Ya no se trata de exhibir logotipos o de seguir las tendencias extremas de la «logomanía» o el lujo ruidoso. En su lugar, el lujo contemporáneo se construye a través de la sutileza, los detalles discretos y los colores suaves, como los tonos pastel que evocan la idea de «dinero viejo», una representación visual de la elegancia atemporal.

Los colores pastel, con sus connotaciones de calma y serenidad, han emergido como un símbolo del nuevo estatus, alejándose del brillo y la ostentación de años anteriores. Estos tonos, asociados a la vida tranquila y refinada de quienes no necesitan hacer alarde de su riqueza, ahora dominan la moda masculina, buscando ofrecer un lujo accesible y aspiracional para todos. El lujo ya no está definido por lo que es visible, sino por lo que se sugiere.

Un futuro en el que la sencillez marca la diferencia

Esta transición hacia un lujo más tranquilo y asequible no es solo un evento en la moda para hombres. También refleja un cambio más profundo en cómo la sociedad entiende el estatus y el éxito. Anteriormente, la moda estaba marcada por lo extravagante y llamativo, pero ahora adopta la noción de que la auténtica elegancia reside en la discreción y la mesura.

Este estilo de lujo, caracterizado por tonos delicados, superficies elegantes y una apariencia que sugiere la calma de la vida diaria, se establece como la nueva norma de prestigio para aquellos que persiguen algo más que la notoriedad y el exceso. El porvenir de la moda sugiere que lo que previamente se veía como exclusivo debido a su ostentación y visibilidad ahora da lugar a una percepción del lujo más reflexiva y tranquila, donde la simplicidad y la sofisticación se transforman en los nuevos símbolos del buen gusto.

Por Alfredo Mijarez P.

Articulos relacionados